Peter S. Greenberg, Especial para el Herald
The Miami Herald
Un barco de crucero navegaba entre Nassau y Fort Lauderdale. Según las alegaciones en un juicio, poco después de las 6 p.m. el médico del barco recibió una llamada telefónica urgente de una pasajera. El esposo de la mujer se había desplomado en su camarote.
Los testigos dijeron que el médico llegó 20 minutos después, realizando un examen superficial, e hizo que llevaran al hombre a la enfermería del barco. Añadieron que el médico había diagnosticado cólicos estomacales. Dos horas y media después falleció el pasajero. La causa aparente de la muerte: un ataque al corazón dos horas y media antes. La línea de crucero se negó a hacer comentarios debido a que todavía el caso está pendiente.
Según otro litigio, un miembro de la tripulación a bordo de otro barco falleció de un ataque al corazón después de estar corriendo en la República Dominicana. Los investigadores del abogado del demandante dijeron que habían investigado el tratamiento médico que el fallecido había recibido a bordo del barco así como el historial y los avales del médico a bordo.
"Lo que encontramos," dijo uno de los abogados participantes en el caso, "fue que el médico recibió una licencia de una escuela de medicina extranjera la cual era en ese momento investigada por vender diplomas."
Una vez más, la línea de cruceros rechazó hacer comentarios del caso, cuyos resultados aún están pendientes.
¿Cuán serio es el problema de la atención médica a bordo de los barcos de crucero? "En realidad es un poco alarmante," dijo Charles Lipcon, abogado de Miami, especializado en casos de lesiones personales según las leyes marítimas. "La mayoría de las líneas de crucero tienen un médico y una clínica a bordo," señaló. "Pero muchas de las líneas de cruceros que he investigado tienen médicos extranjeros sin licencia de los Estados Unidos. Y los que he investigado no pudieron obtener sus licencias en los Estados Unidos."
Lipcon es uno de los abogados en la Florida que se dedica a demandar líneas de cruceros por casos de lesiones o fallecimientos por negligencia, y representa tanto a pasajeros como a miembros de tripulaciones.
Invariablemente, los casos de Lipcon se fallan fuera de la sala del tribunal. "De hecho, cada caso que he tenido, ha terminado en arreglo," dijo. ¿Por qué? Algunos observadores legales piensan que las líneas de cruceros arreglan esos casos no sólo para evitar la publicidad del juicio, sino para evitar establecer un nuevo precedente legal. Según las leyes actuales, las compañías transportadoras no son responsables de la conducta del médico del barco, relacionada con los pasajeros de la embarcación.
En realidad, la mayoría de los médicos de los barcos de cruceros son contratistas independientes. Con la excepción del suministro de tabletas contra el mareo, que por lo general son gratis, los pasajeros pagan al médico -- no a la línea de cruceros - por las consultas, exámenes y tratamientos médicos a bordo.
No hay estadísticas publicadas (ni tampoco las hará disponibles ninguna línea de crucero) que indique cuántos pasajeros se enferman o fallecen a bordo de los barcos de crucero cada año.
"En realidad," dijo el Dr. Carter Hill, director médico de Holland America Lines, "el número es extraordinariamente bajo. Pero eso no significa que no estemos preocupados acerca del problema de la atención a bordo de nuestros barcos."
Holland America es una de las líneas de crucero que tradicionalmente ha mantenido normas altas de atención médica en sus barcos. Todos los médicos de Holland America tienen que poseer una licencia de Norteamérica, estar entrenados en medicina de emergencia y de cabecera, y la mayoría de ellos deben estar en la práctica activa cuando no están de servicio en el barco. Cada barco de Holland America tiene tres enfermeras (la mayoría de los barcos tienen una). Y mientras no haya una norma legal en los EE.UU. que exija a Holland America - o a cualquier otra línea de crucero - tener siempre un médico a bordo, es una norma corporativa que ningún barco Holland America navegue sin uno a bordo.
"Para nosotros no ha sido ningún problema prestar la atención médica apropiada," expresó Roderick McLeod, vicepresidente ejecutivo de Royal Caribbean Cruises.
"Tradicionalmente," refiere, "la mayoría de nuestros casos médicos son quemaduras de sol, resfriados y los inevitables mareos. Históricamente, la mayoría de las personas no se enferma en los barcos de crucero. Si así fuera, no estaríamos en este negocio.
"Pero en todo el sector, la atención médica es un problema, porque si una línea da mala imagen, entonces todos también la damos."
En meses recientes, Carnival Cruise Lines ha mejorado la calidad de los médicos que contrata, así como también ha modernizado las instalaciones médicas.
"Nuestra norma," dijo Gallagher, de Carnival, "es contratar más médicos con licencia de Estados Unidos, cuyo número está aumentando." De los siete médicos de la línea, actualmente tres son norteamericanos. Las instalaciones médicas a bordo son ahora ultramodernas. En el nuevo barco de Carnival: Fantasy (que hará su crucero inaugural a principios del mes que viene), las instalaciones médicas incluyen una sala de operaciones, una sala de traumas (con énfasis especial en atención cardíaca y equipos para el mantenimiento de la vida), ambas con división para hombres y mujeres.
"Los pasajeros también tienen que ser responsables," expresó McLeod, de Royal Caribbean. "Algunos de ellos necesitan que se les recuerde la razón por la cual están viajando con nosotros. Están haciendo un crucero de vacaciones, no abordando un barco hospital para continuar el tratamiento que reciben en tierra."
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